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Saturday, November 5, 2011

Directorio Ejecutivo del FMI concluye el séptimo y último examen en el marco del Servicio de Crédito Ampliado a favor de Nicaragua y aprueba un desembolso de US$8,74 millones

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el día de hoy el séptimo y último examen de la evolución económica de Nicaragua en el marco del acuerdo del Servicio de Crédito Ampliado (SCA), y el examen de las seguridades de financiamiento. La conclusión del examen permite proceder con el último desembolso a Nicaragua por un monto equivalente a DEG 5,55 millones (unos US$8,74 millones). Hasta el momento, el total desembolsado ha ascendido a DEG 72,45 millones (unos US$114,1 millones).

El desempeño en el marco del programa fue satisfactorio. Todos los criterios de ejecución cuantitativos correspondientes a fines de junio de 2011 se cumplieron con creces, y el programa estructural está en general bien encaminado.

El Directorio Ejecutivo aprobó un acuerdo de tres años en el marco del SCA (anteriormente denominado Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza) por un monto de DEG 71,5 millones (aproximadamente US$111 millones) en octubre de 2007 (véase el Comunicado de Prensa No. 07/224 (S)).

En septiembre de 2008, el Directorio reforzó con DEG 6,5 millones (aproximadamente US$10 millones) el apoyo financiero en el marco del programa para ayudar a Nicaragua a hacer frente a las catástrofes naturales registradas en 2007 (véase el Comunicado de Prensa No. 08/204 (S)). En noviembre de 2010, el Directorio Ejecutivo aprobó una prórroga del acuerdo hasta el 4 de diciembre de 2011.

Concluidas las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Nicaragua, el Subdirector Gerente y Presidente Interino del Directorio, Sr. Min Zhu, dio a conocer la siguiente declaración:

“La economía nicaragüense creció con vigor en el primer semestre de 2011 pese al deterioro de las condiciones mundiales. El crecimiento continúa siendo generalizado. Se prevé que las entradas de inversión extranjera y el crédito oficial financien holgadamente el déficit en cuenta corriente externa, que aún es elevado, y contribuyan a la acumulación de reservas en 2011. Las políticas de las autoridades tienen por objeto reforzar la capacidad de recuperación de la economía frente a los riesgos a la baja.

Sigue siendo prioritario llevar a cabo una mayor consolidación fiscal para reducir el endeudamiento público, haciendo hincapié en la moderación del gasto corriente del gobierno (especialmente en salarios), la preservación de los avances en la movilización del ingreso público y el fortalecimiento de la situación financiera del sector de la energía. La decisión de las autoridades de destinar el excedente de ingreso público previsto a la reducción de la deuda pública es apropiada. Se han intensificado los esfuerzos para crear espacio para la inversión y para el suministro de asistencia bien focalizada a favor de los pobres. Entre las reformas estructurales clave en el ámbito fiscal están el afianzamiento de la administración tributaria, la ampliación de la base impositiva y la reforma del sistema de pensiones y la función pública.

El sistema bancario nicaragüense sigue siendo sólido, en términos generales. Los bancos están bien capitalizados, la rentabilidad continúa mejorando y las reservas de liquidez siguen siendo abundantes. Las autoridades se han propuesto redoblar los esfuerzos para mejorar la coordinación y los intercambios de información con otros supervisores regionales, y para monitorear los depósitos volátiles relacionados con la ayuda.
Se han dado pasos importantes para impulsar el programa de reforma estructural, como por ejemplo con la aprobación de una ley que regula el sector microfinanciero y con la adopción de normas que exigen una mayor declaración de datos por parte de las cooperativas financieras y los fideicomisos. Se han logrado avances importantes en la gestión y declaración de los flujos de ayuda, y las mejoras continuas en este ámbito ayudarán a promover la confianza, facilitar la gestión macroeconómica y movilizar el respaldo de los donantes”, declaró el Sr. Zhu

Comunicado de Prensa No. 11/377 (S)
21 de octubre de 2011

Misión del FMI Concluye Consulta del Artículo IV con Uruguay

Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por Ulric Erickson von Allmen, visitó Uruguay entre octubre 24 y noviembre 4 para conducir la consulta anual bajo el Artículo IV para el país. Al final de las discusiones, el Sr. Von Allmen, jefe de división en el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, emitió el siguiente comunicado:

“El crecimiento económico de Uruguay en los últimos años ha producido ganancias de riqueza significativas para el país. El ingreso per cápita en paridad de poder adquisitivo es el doble que hace una década, el desempleo ha caído a bajo histórico, y los indicadores sociales han mejorado. Este excelente desempeño está apuntalado por varios factores cruciales, que incluyen las significativas reformas de política, un conjunto de políticas macroeconómicas prudentes, fuertes políticas sociales, y un ambiente externo generalmente propicio.

“Aún cuando el escenario de base prevé un crecimiento robusto sostenido, las perspectivas de corto plazo estarán moldeadas también por los acontecimientos en el contexto global. El crecimiento real del Producto Bruto Interno (PBI) del Uruguay está proyectado a desacelerarse a 6 por ciento en 2011 y a 4 por ciento sobre el mediano plazo. El consumo privado continuará siendo el motor principal de crecimiento, pero se enfriará a medida que el crecimiento del ingreso de los hogares se modere. Los flujos provenientes de grandes proyectos de inversión extranjera directa también apuntalarán el crecimiento en 2012-13. Las exportaciones, si bien más diversificadas hacia los mercados emergentes que en el pasado, no serán tan dinámicas como en años recientes debido a la desaceleración que se observará en los principales socios comerciales del Uruguay.

“El peligro más inmediato es que la economía global entre en una espiral de creciente incertidumbre y aversión al riesgo, con una caída en la demanda. Uruguay no tiene grandes desbalances macroeconómicos, la posición externa es robusta, el tipo de cambio no está sobrevaluado y se mantiene flexible, y los hogares no están sobre-endeudados. El hecho de que Uruguay dependa de inversión extranjera directa en lugar de flujos de portafolio debería ayudar a prevenir un impacto directo grande proveniente de la volatilidad financiera internacional. Además, las autoridades han generado importantes colchones. Sin embargo, un choque que envolviera una reducción drástica de las ganancias por exportación (vía términos de intercambio y volúmenes) y flujos de inversión extranjera directa por un tiempo prolongado podrían causar dislocaciones.

“En este incierto contexto global, el desafío principal será el continuar implementando políticas económicas prudentes, con acciones diseñadas apropiadamente para el caso en que los riesgos negativos pudiesen materializarse. La misión aplaude la aplicación de una política monetaria más restrictiva en la primera parte del año, y también apoya la decisión reciente de mantener la política monetaria sin cambios hasta que el panorama se aclare. En el evento de un choque externo negativo, el personal del FMI recomendaría un suavizamiento de la política monetaria, tan pronto como las perspectivas de desinflación se incrementen y las expectativas inflacionarias converjan hacia el rango meta. Una reducción en los encajes para aliviar presiones por falta de liquidez y apoyar el crecimiento del crédito también podría ser considerada.

“La misión también aplaude la posición fiscal neutral implementada en 2011, y el hecho de que los planes fiscales para el 2012 también prevean una posición similar. Estos planes son consistentes con el alcanzar los objetivos de deuda en el mediano plazo. En el evento de un choque negativo, se debería de permitir operar a los estabilizadores automáticos (a través de una ampliación del déficit debido a un incremento automático en programas específicos, tales como el seguro de desempleo, y una reducción en los ingresos tributarios causada por la más débil actividad económica). Sin embargo, si el choque negativo fuese de larga duración, el espacio fiscal para implementar estas políticas estaría limitado por la necesidad de mantener una dinámica prudente para la deuda, que es sensible al crecimiento y al tipo de cambio.
“El manejo activo de la deuda pública—un área en que Uruguay puede ser un modelo para otros países—ha ayudado a reducir significativamente vulnerabilidades relacionadas con la deuda a través de una baja en la dolarización, un alargamiento de los vencimientos y, más generalmente, mejores términos. La misión aplaude la acumulación de altos colchones de depósitos en el Banco Central del Uruguay, y el arreglo de líneas de crédito contingentes con varias instituciones financieras internacionales.

“Mantener la flexibilidad cambiaria es crucial para lidiar con los choques externos, apuntalar el proceso de desdolarización al crear una mayor consciencia acerca del riesgo cambiario en el sector privado, y para la tracción de la política monetaria.

“El sector financiero se mantiene sano y robusto, y su profundización apoyaría la inversión y el crecimiento en el largo plazo. Los bancos están líquidos y bien capitalizados, con baja morosidad, y un fondeo basado en depósitos locales. La misión ve con beneplácito las reformas anunciadas recientemente para implementarse en 2012, que fortalecerán las regulaciones del sistema bancario aún más. La Reforma de Bancarización y Educación Financiera debería de ayudar a mejorar el acceso a los servicios financieros.

“Un desafío de largo plazo será el sostener un crecimiento fuerte y balanceado, con una menor volatilidad que en el pasado. Las perspectivas de crecimiento de Uruguay son generalmente brillantes, y el que éstas se realicen requerirá el incrementar la productividad y un continuado manejo cuidadoso de recursos. Los Proyectos Público-Privados (PPPs) jugarán un papel clave en reducir las brechas de infraestructura existentes; la misión aplaude el importante progreso que se ha dado en el desarrollo del marco legal para las mismas. También será importante el asegurar un mercado laboral que permita una flexibilidad suficiente para apoyar a una economía dinámica y reducir el costo de ajuste a choques externos, al tiempo de promover la equidad. Finalmente, la misión aplaude el enfoque prudente e inclusivo del gobierno en la consideración del manejo de los recursos de hierro recientemente descubiertos.”

Comunicado de Prensa No. 11/396
4 de Noviembre, 2011

Wednesday, November 2, 2011

Optimal Precautionary Reserves for Low-Income Countries: A Cost-Benefit Analysis

This paper develops a cost-benefit approach that helps to quantify the optimal level of international reserves in low-income countries, focusing on the role of reserves in preventing and mitigating absorption drops triggered by large external shocks. The approach is applied to a sample of 49 LICs over the period 1980-2008 to yield estimates of the likelihood and severity of a crisis. The calibration results suggest that the standard metric of three months of imports is inadequate for countries with fixed exchange rate regimes.

The results also highlight the role of overall policy frameworks and availability of Fund-support in determining optimal reserve levels, raising questions about the uniform applicability of standard rules of thumb across countries.

Optimal Precautionary Reserves for Low-Income Countries: A Cost-Benefit Analysis.Dabla-Norris, Era ; Kim, Jun Il ; Shirono, Kazuko. Authorized for Distribution: October 01, 2011.This Working Paper should not be reported as representing the views of the IMF.The views expressed in this Working Paper are those of the author(s) and do not necessarily represent those of the IMF or IMF policy. Working Papers describe research in progress by the author(s) and are published to elicit comments and to further debate



Saturday, October 15, 2011

FMI: Las Américas. Vientos cambiantes, nuevos desafíos de política

En las Perspectivas económicas: Las Américas,Vientos Cambiantes, Nuevos Desafíos de Política (Fondo Monetario Internacional; Octubre 2011) se analizan la vulnerabilidad de América Latina a un desplome del precio de las materias primas, y las políticas que podrían mitigar dicha vulnerabilidad. América Latina, en promedio, es hoy tan dependiente de las materias primas como hace 40 años y sus precios son muy sensibles al crecimiento mundial. Por lo tanto, el debilitamiento de la demanda mundial podría castigar los términos de intercambio de la región. No obstante, el análisis del capítulo 3 muestra que las políticas económicas pueden desempeñar un papel importante en mitigar el impacto de estos shocks. Los países que implementan políticas sólidas—como la flexibilidad del tipo de cambio (en casos donde la dolarización es baja) y el mantenimiento de balances fiscales y externos saludables— especialmente durante la fase de auge de los ciclos de precios de las materias primas, tienen un mejor desempeño. Gracias a que los fundamentos económicos se han fortalecido en muchas de estas dimensiones, la región parece estar en mejores condiciones ahora que en el pasado para hacer frente a un desplome de los precios de las materias primas.

Resumen eEjecutivo
La actividad económica mundial se está desacelerando en medio de la creciente preocupación por sus perspectivas. El crecimiento en los países avanzados está perdiendo fuerza, debido no solo a shocks temporales, sino también a que los vientos en contra derivados de las debilidades en los balances públicos y privados son más fuertes de lo previsto. El temor a una nueva recesión en las economías avanzadas, así como la preocupación por la interacción negativa entre los soberanos y las instituciones financieras en Europa, y la falta de acción en algunas economías avanzadas claves, han avivado la aversión al riesgo y la volatilidad en los mercados. Por otra parte, las economías emergentes siguen creciendo a un rápido ritmo, si bien la aplicación de políticas internas más restrictivas—y más recientemente, las incertidumbres mundiales— están moderando el crecimiento.


La debilidad de la recuperación y las recientes tensiones soberanas en las economías avanzadas están afectando negativamente a los mercados financieros mundiales y al precio de las materias primas. Las perturbaciones financieras mundiales se han transmitido recientemente a los mercados emergentes al propagarse el temor a una desaceleración mundial, gatillando un caída en los tipos de cambio, índices bursátiles y el precio de las materias primas. Sin embargo, la mayor aversión al riesgo aún no se ha traducido en fuerte presiones sobre la balanza de pagos y de fondeo.

A pesar del reciente deterioro del entorno mundial, nuestro escenario de referencia prevé un debilitamiento moderado de las perspectivas para la región. Se proyecta que las economías avanzadas crecerán tan solo al 1½ por ciento en 2011 y apenas por debajo de 2 por ciento en 2012, siendo afectadas por la persistencia en la debilidad de sus balances públicos y privados. El crecimiento en los países emergentes y en desarrollo alcanzará el 6½ por ciento en 2011 —liderado por las economías emergentes de Asia, dado que la desaceleración de las exportaciones se verá compensada por la aplicación de políticas económicas menos restrictivas y el fortalecimiento de la demanda interna. En este contexto, los vientos favorables derivados de las condiciones de financiamiento externo favorables y los altos precios de las materias primas (a pesar de las recientes caídas), seguirán soplando en gran parte de América Latina, aunque con menor intensidad que lo previsto en abril.

Pero los riesgos a la baja son severos. La falta de una solución decisiva en Europa a las tensiones interrelacionadas de los balances soberanos y de los bancos podría debilitar aun más la confianza y las condiciones de los mercados mundiales de crédito, lo que tendría efectos de contagio en los mercados emergentes. Además, una fuerte desaceleración en Asia —provocada, por ejemplo, por una recesión en las economías avanzadas— podría afectar aun más a los precios de las materias primas, lo que tendría efectos negativos en los países exportadores de materias primas de América Latina. No obstante, también existe la posibilidad de que actúen factores al alza. De despejarse la incertidumbre en torno al crecimiento mundial y las tensiones en Europa, podrían estabilizarse los mercados financieros y reducirse la aversión al riesgo, lo cual provocaría una mayor afluencia de capitales y exacerbaría el sobrecalentamiento en los mercados emergentes.
En este entorno, América Latina y el Caribe deberían, en general, mantener el rumbo actual de sus políticas económicas y seguir recomponiendo los márgenes necesarios para la aplicación de políticas anticíclicas en el futuro, pero también deberían estar preparados para modificar sus políticas si los vientos mundiales cambian de dirección


En las economías de América del Sur donde el producto se mantiene por encima de su potencial y la demanda interna sigue siendo vigorosa, el peligro del sobrecalentamiento se ha reducido pero no ha desaparecido totalmente. En las economías donde se han reducido las presiones inflacionarias, las expectativas de inflación están alineadas con las metas establecidas y los marcos de política monetaria son creíbles, se podría hacer una pausa en el proceso de endurecimiento monetario hasta que se disipe la incertidumbre mundial. De deteriorarse aun más la situación, la política monetaria debería de ser la primera línea de defensa, incluyendo mediante la provisión de liquidez en caso de ser necesario.

Entre tanto, la política fiscal debe de continuar su proceso de consolidación para tanto evitar lesionar la credibilidad fiscal como recomponer los márgenes de maniobra de política dado los riesgos de otra recesión global. Por último, las políticas macroprudenciales deben de seguir formando parte del conjunto de políticas a disposición
.
Las perspectivas para los países que mantienen fuertes vínculos de comercio con Estados Unidos, como México y gran parte de América Central, son un poco menos alentadoras. No obstante, dado que la dinámica fiscal está sometida a mayor presión, las prioridades deberían centrarse en reducir la deuda pública a los niveles previos a la crisis, desempeñando la política monetaria un papel más activo en el manejo del ciclo solo en aquellos países con marcos de inflación creíbles.
Si bien gran parte de la región del Caribe se está recuperando finalmente de una recesión prolongada y persistente, las perspectivas siguen estando limitadas por los altos niveles de deuda y los débiles flujos de turismo en vista de la débil recuperación del empleo en las economías avanzadas. Deberán redoblarse los esfuerzos para reducir los altos niveles de deuda, así como para abordar las vulnerabilidades del sector financiero, evitando comprometer aún más las finanzas públicas.***
La edición de octubre de 2011 de Perspectivas económicas: Las Américas fue preparada por un equipo dirigido por Charlie Kramer y Luis Cubeddu, bajo la dirección general de Nicolás Eyzaguirre y la supervisión de Rodrigo Valdés. El equipo estuvo integrado por Gustavo Adler, Alejandro Carrión- Menéndez, Andresa Lagerborg, Andrea Medina, Sebastián Sosa, Bennett Sutton, Camilo E. Tovar y Evridiki Tsounta. Además, Eugenio Cerutti, Sally Chen, Francesco Columba, Teresa Dabán-Sanchez, Mariusz Jarmuzek, y Cesar Serra aportaron recuadros; mientas que Charles Amo-Yartey and Therese Turner-Jones contribuyeron al análisis de la región del Caribe en el capítulo 2. Patricia Delgado Pino y Luke Lee colaboraron en la producción. Michael Harrup, del Departamento de Relaciones
Externas, edito el manuscrito y coordinó la producción. La traducción al español estuvo a cargo de la Sección de Español y Portugués del departamento de Tecnología y Servicios Generales. Este informe refleja la evolución de los acontecimientos hasta el 23 de septiembre de 2011